La extraordinaria historia de cómo se salvaron de la hoguera miles de libros prohibidos durante los

regímenes militares en Chile y Argentina


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Una familia que escondió miles de libros dentro de las paredes de una casa, un hombre que se comió 30 páginas para salvar a sus compañeros, libreros que luchan por recuperar libros perdidos.


Cuando el 11 de septiembre de 1973, Augusto Pinochet depuso con un golpe de Estado el gobierno del socialista Salvador Allende en Chile, además del horror que se cometió contra militantes y sus familias, también se dio una persecución contra los libros, señalando que ayudaban al adoctrinamiento comunista.


Esta misma práctica se replicó en Argentina, cuando se instauró el gobierno militar en marzo de 1976. Miles de títulos fueron prohibidos.


En las décadas que han pasado desde entonces, hemos visto numerosas veces imágenes de uniformados destruyendo y quemando libros.


Este artículo muestra la otra cara: cuenta tres historias de cómo los libros fueron salvados de la hoguera y la destrucción durante estos años oscuros.


1. La biblioteca de cemento

La familia Guerchunoff durante unas vacaciones. [Familia Guerchunoff]

"¿Dónde estarán las odas que me regaló Neruda?&q